Alberto “Impacto” Melián dejó el ring hecho una furia. Apenas se detuvo ante las cámaras de televisión, casi obligado y de ahí a la zona de atletas del Pabellón 6 del Riocentro. El boxeador argentino, eliminado en los cuartos de final en la categoría de 56 kilos, asegura que el árbitro no lo entendió. Melián señalaba la lona porque había perdido el protector bucal, entonces, sobre el final del primer round, el árbitro le dio una segunda cuenta de protección y determinó el nocaut técnico. Es boxeo olímpico y algunas cuestiones son subjetivas. Está sobreentendido que la protección de los boxeadores está más cuidada que en el profesionalismo. Sin protector Melián no podía seguir.

Esa fue la secuencia final. Antes hubo otra, y sitúa al uzbeco Murodjon Akhmadaliev en el centro de una pelea letal y perfecta. La resolvió a partir de la primera mitad del round inicial. Siempre con la iniciativa, le dio dos golpes seguidos en el mentón a falta de 1m37s para el cierre. Veinte segundos después, Melián fue derribado por otro ataque del uzbeco. Cuando faltaba menos de un minuto para el cierre lo encierra contra un rincón y lo tira. Tras la doble cuenta de protección, Impacto Melián fue eliminado de sus segundos Juegos Olímpicos. El uzbeco estaba alerta para otra lluvia de golpes si se lo hubieran permitido.

Las quejas en el rincón argentino apuntaban contra el árbitro. Entendían que Melián estaba todavía en pelea y que podrían haber permitido recuperar el protector y darle la oportunidad. Pasó lo que pasó. Melián se fue al vestuario con la misma velocidad con la que Murodjon Akhmadaliev resolvió un combate en menos de tres minutos.

Fuente La Nacion