Luego de que se conociera el proyecto de ley para la ampliación de la plazoleta Raymundo Gleyzer impulsado por el colectivo Todos por la Mendoza, y las jornadas de puesta en valor del espacio público organizadas por Vecinos Inquietos, nuevamente se observan carteles de venta en el terreno baldío y abandonado hace ya más de treinta años.

Lo curioso es que los diferentes colectivos barriales nunca obtuvieron respuesta alguna acerca de quién es dueño del terreno, así como tampoco lograron que se realizaran las tareas correspondientes sobre control de plagas y mantenimiento del espacio.

Los vecinos denunciaron en reiteradas oportunidades que en la Escuela Mendoza han aparecido roedores procedentes del terreno lindero, advirtiendo el peligro que implica con respecto a la posible propagación del dengue. Por eso la limpieza del terreno y su desratización son indispensables para preservar la salud de la comunidad educativa del colegio y del barrio en su conjunto.