El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, subrayó que su histórica vivista a Cuba representa "un momento de mucha emoción" tanto para él como para sus familiares. "Mis hijas querían venir a Cuba porque comprendieron la belleza del pueblo, nos sentimos emocionados por cómo nos recibieron y estamos muy agradecidos de haber experimentado ayer por la tarde La Habana", dijo el presidente estadounidense al iniciar su intervención en la rueda de prensa que brindó junto al mandatario local, Raúl Castro.

“El destino de Cuba no será decidido ni por Estados Unidos ni por ninguna otra Nación", expresó luego Obama y reiteró que el futuro de la isla "lo definirán los cubanos y nadie más", aunque dejó claro que Washington "seguirá hablando en nombre de la democracia".

El mandatario de EEUU reivindicó "el diálogo constructivo para mejorar la vida" de ambos pueblos y expresó que mientras discuten “las diferencias", La Habana y Washington "pueden seguir progresando” en los temas en los que tienen acuerdos.

"Tenemos dos sistemas distintos de gobierno, tenemos diferencias, pero lo que le he dicho (a Castro) es que nosotros vamos hacia adelante, no vamos hacia atrás. No vemos a Cuba como una amenaza a los Estados Unidos; el hecho de que yo este aquí abre un nuevo capítulo", aseguró el jefe de Estado norteamericano. Obama insistió en que "el objetivo del diálogo no es que EEUU le diga a Cuba cómo hacer las cosas sino que tengamos una conversación sincera y esperamos aprender uno de otro".

Fuente Página 12 Últimas Noticias