Se trata de “Pitufa”, un pequeño almacén a la vieja usanza, ubicado en la esquina de Espinosa y Paysandú, que debió bajar su cortina después de 30 años de historia en el barrio.  Atendido por su dueña, era uno de los pocos en la zona que solía estar abierto hasta la medianoche.

Supo sobrevivir a duros momentos como la hiperinflación de los años ’80, la embestida neoliberal de la década del ’90 y el estallido social del 2001. Esta vez no pudo hacer frente a los tarifazos en los servicios públicos y a la estrepitosa caída en las ventas, motivada por los aumentos de precios y la pérdida de poder adquisitivo que afecta a los vecinos que solían ir a comprar. Este es un caso más que se suma a la a gran cantidad de negocios de La Paternal que debieron cerrar sus puertas acuciados por la crisis económica.