Fue en el festejo anticipado de Navidad que el Centro Comunitario Irene Bellocchio organizó este sábado en la canchita del Sector 1 del Barrio La Carbonilla. Repartió regalos para todos los niños y niñas y se sacó fotos con cada uno de ellos.

La jornada arrancó con un desayuno especial para la ocasión donde nadie se quiso perder el pan dulce, las garrapiñadas y los turrones. Más tarde los chicos disfrutaron de los trucos de los magos Garber y Cristian, una posta de juegos y un show de batería a cargo del profesor Germán, que próximamente va a dar un taller para que los chicos puedan aprender los primeros pasos en el uso del instrumento.

Las niñas que asisten al Taller de Danzas Africanas con Percusión que dicta la profesora Antonella Juárez le pusieron ritmo y color a la fiesta con la muestra de fin de año.

Gladys Yapura, principal referente del Centro Comunitario, expresó: “Para nosotros los chicos son lo más importante. Por eso trabajamos con tanto amor y compromiso. Estamos muy contentos de poder haber organizado esta celebración navideña y que los niños y niñas la hayan pasado tan bien”.

Por su parte, Vanesa Gil -una de las vecinas del barrio que lleva adelante el merendero del Irene Bellocchio- junto a Gladys, agradeció “a todos los vecinos que se acercaron a participar de esta fiesta que corona el trabajo que venimos realizando durante todo el año”.

A su vez, Tamara Kuszner, coordinadora de las actividades del Centro, manifestó su reconocimiento “a quienes colaboraron desinteresadamente en la realización de este festejo: a los magos y músicos que animaron la jornada; a Eduardo, nuestro papá Noel; a la gente de Chiquimasa y a la empresa Juegos y Juguetes que aportaron los más de doscientos regalos que se repartieron; a Liliana Markman, una vecina que donó íntegramente su sueldo del mes de diciembre para poder comprar los pandulces y todo lo que se sirvió en el desayuno; y a los compañeros y compañeras que ponen el hombro día a día como Vero, Lili y Juan Pablo”.

Estuvieron presentes además el referente comunal Gabriel Salomón quien resaltó “la organización de los vecinos para trabajar codo a codo y cumplirles un hermoso sueño a los más pequeños” y Carlos Pisoni, militante de los Derechos Humanos e hijo de Irene Bellocchio, militante popular desaparecida por la última dictadua cívico-militar, quien expresó su “profunda alegría de poder compartir un momento de inmensa felicidad para todos estos chicos”.