Tras haber violado a ocho mujeres en los barrios de Agronomía, La Paternal y Villa Urquiza, Fabricio Álvarez Albarracín fue condenado a 50 años de prisión.

La pena había sido fijada en primera instancia en 2011 por el Tribunal Oral Criminal (TOC) N° 16, integrado por los jueces María Cristina Bertola, Fernando Larraín y Liliana Barrio. En una segunda instancia, había sido reducida bajo el argumento de que era “cruel e inhumana” y que se homologaba a la pena de muerte, ya que Álvarez Albarracín saldría a los 70 años de prisión. No obstante, el pasado 21 de marzo, la Cámara Nacional de Casación Penal ratificó el fallo de primera instancia y la defensa presentó volvió a apelar para que el caso sea elevado a la Corte Suprema de Justicia.

La abogada de las víctimas, Déborah Huczek, sostuvo que no se debería darle lugar al recurso debido a que “no es un tema federal y la sentencia está bien fundamentada”. Y agregó: “Por eso, nosotros contestamos el pasado 22 de mayo solicitando el rechazo. Si así fuese, el abogado defensor deberá plantear la queja directamente ante la Corte Suprema”.