Y llegó nomás el tan anunciado tarifazo, o por lo menos su comienzo: en el Boletín Oficial de hoy apareció publicada la Resolución 6 del Ministerio de Energía y Minería (completa acá) por la que se fija “…la Reprogramación Trimestral de Verano para el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) elevada por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), correspondiente al período comprendido entre el 1° de febrero de 2016 y el 30 de abril de 2016…”.
En la resolución se fijan los nuevos precios de la energía que deberán pagar las distribuidoras del servicio (Edenor y Edesur en el AMBA, la EPE acá en Santa Fe, o las demás empresas provinciales) tanto por el factor de potencia de la energía, como por los megavatios que adquieran en el mercado mayorista; diferenciados en su precio de acuerdo al horario de transmisión (horas pico, horas restantes y horas “valle”, cuando el consumo es menor). El aumento final en las facturas puede ser incluso mucho mayor, porque se incrementa el precio del factor de potencia, y dependerá también de la estructura de costos de cada distribuidora.
La resolución toma como referencia los precios de la electricidad sin subsidios del Tesoro que había fijado la Secretaría de Energía en noviembre del 2011 en cuanto a la estructura de los costos reales de prestación del servicio, e implica un aumento en el valor del megavatio que oscila entre un 203,74 % en el caso de la electricidad transmitida en hora pico, y un 211,56 % en la transmitida en “horario valle”.
Pero eso no es todo: además de la estacionalidad de la medida (que solo fija los nuevos precios para los próximos tres meses) la resolución advierte en sus considerandos que “…no obstante ello, ante el desfasaje existente entre los costos reales y los precios vigentes y considerando las posibilidades de pago de los usuarios y la conveniencia de prevenir un impacto negativo en la economía nacional, resulta necesario sancionar un precio estacional único a nivel nacional para el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) todavía sensiblemente menor al costo real de abastecimiento del sistema…”; con lo cual está dejando abierta la puerta para nuevos aumentos a futuro.
Hay “estímulos” al ahorro de energía con rebajas en el precio de la energía según se acrediten ahorros en el consumo respecto a igual mes del año pasado de por lo menos un 10 % y hasta el 20 %, y por encima de ese porcentaje; y se mantiene el subsidio de hasta 150 Kw de consumo que no pagarían quienes tengan la denominada “Tarifa social”, y con precios diferentes sobre el excedente de consumo por encima de esa cifra, según mantengan o disminuyan el consumo respecto a igual mes del 2015, o lo aumenten.
Sin embargo, el artículo 9 de la resolución establece que “…los precios especificados en los Artículos 5° y 6° (Plan Estímulo) y en el Artículo 7° (Tarifa Social) de la presente resolución sólo serán aplicables a aquellos Agentes Distribuidores y Prestadores del Servicio Público de Distribución de Energía Eléctrica del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) en tanto éstos cumplan las obligaciones exigibles en dicho Mercado desde la entrada en vigencia de esta norma.
Y la misma resolución aclara cuáles son las “condiciones”: que las empresas distribuidoras cancelen sus deudas con CAMMESA sea pagándola o haciendo planes de pago por los cuáles le ceden a la distribuidora mayorista sus ingresos por facturación, hasta la cancelación total de las deudas.
Lo que significa que los supuestos “beneficios” no dependen de los usuarios, sino de su respectiva distribuidora: veíamos acá por ejemplo en el caso de Santa Fe que la EPE le adeuda a CAMMESA todas sus compras de electricidad del año 2015: una deuda de por lo menos 1230 millones de pesos.
Como sea, el tarifazo llegó y está entre nosotros; y cuando todos pensaban o suponían que quedaría limitado a la Capital Federal o el conurbano bonaerense, se hará sentir en todo el país porque las distribuidoras (sin distinción entre estatales o privadas) deberán pagar mucho más cara la energía que compran. Sin importan cuantas veces antes (con otros pretextos) hayan aumentado la luz en estos años, como pasó en Santa Fe.
Otro aporte más de la “revolución de la alegría” a la lucha contra la inflación para que “ande más o menos por el 20 %” (Macri dixit) y para alcanzar rápidamente la “pobreza cero”. A lo que hay que sumarle en el caso de Santa Fe (esto ya por cuenta del socialismo) un aumento del 48 % en las tarifas del agua; superando incluso lo que el gobierno había solicitado al ENRESS

Fuente NestorNautas