Esta semana los vecinos de La Paternal que frecuentan las inmediaciones de la estación del ferrocarril se encontraron con la triste sorpresa de que el antiguo gomero que se encuentra ubicado frente a las vías sobre la Avenida Warnes fue brutalmente podado en el marco de la obra de construcción del  Viaducto San Martín. Junto con el edificio principal de la estación, este árbol de antaño forma parte del patrimonio del barrio y ambos simbolizan gran parte de su historia.

La estación de La Paternal, que integra la red ferroviaria de la Línea San Martín que conecta las terminales de Retiro, José C. Paz, Pilar y Domingo Cabred, fue inaugurada en el año 1887 durante la presidencia de Miguel Juarez Célman. En ese momento formó parte del ramal Mercedes – Palermo conocido como Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico. La estación fue bautizada con el nombre de Chacarita, el cual fue modificado en el año 1904 al actual de La Paternal.​

Ezequiel Semo y Ricardo Boyán, vecinos que trabajan activamente en la preservación de la memoria ferroviaria del barrio, ya habían alertado oportunamente a los vecinos sobre el peligro de demolición del edificio y advertido que el proyecto “atenta contra la historia, la memoria y la identidad” barrial, ya que que “las estaciones de tren guardan la energía fundacional de barrios y pueblos y representan un patrimonio de la arquitectura industrial en Argentina que el proceso de modernización del espacio ferroviario tiene que preservar”.

Esta obra también genera preocupación en los vecinos de Villa Crespo, ya que los terrenos sobre los que se desarrollará el viaducto están actualmente ocupados por casas, comercios y otras edificaciones, muchas de las cuales deberán ser desalojadas y demolidas. Este es el caso de la Asamblea de Juan B. Justo y Corrientes, un lugar de reunión y de encuentro permanente en el que funcionan un centro de jubilados, un espacio cultural, la Cooperativa La Yumba de consumo popular y una radio comunitaria, además de diversos talleres de formación.