El día de ayer se llevó a cabo una jornada en la que se restauró el mural dedicado a los religiosos asesinados por el terrorismo de Estado que fuera realizado el 4 de julio pasado, al cumplirse el 40° aniversario del crimen. Además, se realizó otro mural en homenaje al Papa Francisco. Las obras se pueden apreciar en la esquina del Pasaje Mártires Palotinos y Echeverría, del barrio de Belgrano.

La jornada fue organizada por los Jóvenes Palotinos de Argentina (JPA) y contó con la participación de los artistas del Grupo Cutural Cruz del Sur de La Matanza. Leonardo Orlando, uno de los referentes de la comunidad, resaltó la importancia “de mantener viva la memoria y dar testimonio de la entrega valiente y amorosa de los cinco mártires”.

En la madrugada 4 de julio de 1976, los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Duffau y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti, fueron ejecutados por un grupo de tareas en la casa parroquial de San Patricio. Los asesinos dejaron dos mensajes muy precisos: “Estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes y son MSTM” (N. de R.: Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo) y “Por los camaradas dinamitados en Seguridad Federal”, en una clara alusión al atentado perpetrado dos días antes por la organización Montoneros en esa dependencia policial.

Kelly había pronunciado recientemente una homilía conocida como “el sermón de las cucarachas”, donde denunciaba la complicidad de los feligreses que participaban de los remates de los bienes robados a los desaparecidos. Poco antes de morir, recibió una carta firmada por varios vecinos de Belgrano donde se lo acusaba de “comunista”.