En la calle Seguí 2262 funciona la empresa 3G SRL, dedicada a la fabricación de productos de marroquinería como mochilas, carteras, bolsos y billeteras. La misma cuenta con más de veinte empleados, quienes están viviendo días de profunda incertidumbre.

Los dueños de la firma -Juan Carlos Gedimer y su familia- vaciaron la fábrica, cambiaron las cerraduras y desaparecieron, adeudando sueldos, vacaciones y aguinaldo del personal. Algo similar a lo que sucedió en marzo del año pasado con otra empresa de la zona: la Textil Globito. Al igual que en este último caso, los empleados decidieron ocupar en forma pacífica la fábrica para evitar su completo desmantelamiento. Desde el sábado permanecen en su interior y han recibido la solidaridad de los vecinos y el apoyo de las organizaciones sociales de La Paternal.

 

 

Ayer por la noche Late acompañó la vigilia y dialogó con Graciela, que tiene 54 años y hace 37 que se desempeña en la firma, quien relató: “El jueves nos apuraron para terminar con la producción de una partida grande de carteras para una importante empresa. Terminamos de trabajar y cada uno se fue a su casa. Por la noche vino el dueño, se llevó todas las carteras que habíamos hecho, la materia prima y las máquinas que funcionaban bien -dejando las únicamente las que estaban rotas-, cambió las cerraduras del lugar, lo tapió con maderas y desapareció. Al día siguiente, uno de los delegados junto a otros compañeros fueron a buscarlo a uno de los tres negocios que tiene para hablar con él y llamó a la policía.  Cuando los móviles llegaron, los tiraron al piso y los revisaron como si fueran delincuentes. Una vez que dieron las explicaciones del caso, los dejaron ir. El viernes hicimos una manifestación en la puerta de la empresa y el dueño se hizo presente con el hijo para echarnos desconociendo las obligaciones impagas. Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, decidimos tomar la fábrica”.

Los trabajadores también recibieron la visita del referente barrial Gabriel Salomón, quien se hizo presente para acercar donaciones, interiorizarse sobre el conflicto y ponerse a total disposición. “Una vez más vemos en el barrio las consecuencias de las medidas económicas que lleva adelante el gobierno nacional. Esto el es producto de un cóctel explosivo compuesto por la caída en el consumo, la apertura indiscriminada de las importaciones, la disparada del dolar y los brutales tarifazos en materia de luz, gas y combustibles. La coyuntura se está tornando insostenible para todos. Además, en este caso la situación se agrava aún más por la irresponsabilidad de los empleadores”, expresó al salir del lugar.