El jueves pasado por la tarde, los alumnos del Colegio Mariano Acosta realizaron una clase abierta en reclamo por la educación y en el marco del conflicto docente. Luego, se conoció la denuncia de un docente de la institución por la presencia de efectivos de la Policía de la Ciudad armados dentro de la escuela. El hecho derivó en una denuncia penal del asesor tutelar Gustavo Moreno, quien había asegurado: “Quieren atemorizar a los estudiantes”.

Hoy el conflicto se agudiza, ya que desde el Ministerio de Educación a cargo de Soledad Acuña exigieron a la rectora del colegio, Raquel Papalardo, que presente los papeles para su jubilación. “Es una persecución porque yo pensaba presentar mis papeles en julio y debido a esto me dicen que me vaya ahora”, dijo la rectora.

El viernes pasado, Papalardo recibió un llamado de la Dirección Administrativa Docente exigiendo la presentación de sus papeles jubilatorios. Sin embargo, la rectora cuenta con una comisión gremial de CTERA, que le otorga una licencia en sus horas cátedras para dedicarlas a la rectoría. Esta licencia gremial suspende inmediatamente la intimación a la jubilación.

La comisión gremial había sido comunicada al Ministerio de Educación el 12 de diciembre de 2016 y nunca había sido contestada. Desde el Ministerio, sí le otorgaron un relevo de tareas. “Si querían denegarme la comisión lo hubieran hecho antes y no me hubieran dado el relevo de tareas. La obligatoriedad de presentar los papeles tiene que ver con lo acontecido el día jueves”, denunció Papalardo. Hoy la rectora recibió un nuevo llamado directo del Ministerio de Educación exigiendo que presente sus papeles para jubilarse.

“Pensaba presentar los papeles el 1 de julio del 2017, lo que sí me molesta es que ellos tomen decisiones sobre una cuestión que, si no estaba acordada, no sé por qué no me la hicieron saber antes. Está claro que esta completamente ligado a estos hechos del jueves pasado”, indicó.

“Mi mayor temor es que me den la baja de oficio”, explicó Papalardo. La baja de oficio implicaría que “te echan y no cobras nada hasta que te salga la jubilación; quedaría sin el cargo de rectoría, sin el cargo de las horas cátedra y sin cobrar la jubilación hasta que el ANSES proceda a dar la jubilación”, explicó la docente. Y sentenció: “Estoy entre la espada y la pared: o presento los papeles o me dan la baja de oficio. Es decir, quedaría sin sueldo ni jubilación y yo vivo de esto”.

“Están actuando igual que la dictadura, no respetan la norma, no respetan las leyes, o sea, avanzan contra lo que sea con tal de que nadie los critique por cosas que hacen ellos, no que hacemos nosotros. Porque ellos fueron en contra de la escuela. Ellos me obligan a jubilarme porque yo salí a decir lo que había pasado”, concluyó.

Raquel Papalardo es profesora de Geografía e ingresó a trabajar a la escuela Mariano Acosta en 1977. Su deseo era jubilarse en julio cuando cumpliría los 40 años en la institución.

Fuente: Nueva Ciudad