Este 24 de marzo nos encuentra con un grave retroceso en materia de Derechos Humanos. La Argentina pasó de ser un país reconocido en el mundo por sus avances, a tener que rendir cuentas por sus “errores” ante los organismos internacionales.

Hoy nos gobierna el Errorismo de Estado.

El 25 de Marzo de 1977 Rodolfo Walsh escribía en su Carta Abierta a la Junta Militar “lo que ustedes llaman aciertos, son errores, los que reconocen como errores, son crímenes, y lo que omiten, son calamidades”. A 40 años de esa brillante misiva, sus conceptos están más vigentes que nunca.

Nuestros viejos y los 30 mil compañeros lucharon por una patria justa y contra el Plan Económico que impuso la dictadura. Hoy somos víctimas de ese mismo plan neoliberal, que lleva a miles de argentinos a la desocupación, la pobreza y la exclusión. Nos gobiernan los hijos de los que se enriquecieron con la dictadura. Los apellidos se repiten ayer y hoy: Blaquier, Massot, Macri. Esos “errores” son crímenes, son miles sin trabajo, son presos políticos, son millones de nuevos pobres, son muertes por desnutrición.

Vivimos 12 años de avances, de conquistas de derechos, de ir transitando un camino hacia el fin de la impunidad en Argentina. Pero a partir del cambio de gobierno y gracias a la complicidad de las corporaciones económicas y judiciales, atravesamos un proceso de avallasamiento de lo conquistado.

Los “errores” gobiernan también la Secretaria de Derechos Humanos, con despidos, con un recorte presupuestario del 20 %, con el cierre de programas de promoción de derechos, con el desfinanciamiento de los Sitios de Memoria como la ex Esma, con el retiro de querellas a los cómplices civiles como, por ejemplo, a los criminales de Papel Prensa y con su número uno, el ultradefensor de la prisión a Milagro, Sala Claudio Avruj , con cuentas offshore en Panamá.

El cambio de paradigma es evidente. Lopérfido y Gómez Centurión son el pensamiento crudo y sin filtro de Cambiemos.

Así y todo, son tiempos donde no nos deja de asombrar día a día la respuesta del pueblo frente a estas políticas: El 24 de marzo pasado, 500 mil personas se manifestaron en todas las plazas del país. Y hoy estamos convencidos de que sucederá nuevamente lo mismo. Porque no hubo errores, ni hubo excesos.

Nuestras Madres y Abuelas nos marcaron el camino, organizadas fueron poco a poco conquistando las victorias. Porque la organización vence al tiempo. Festejemos entonces con ellas los 750 condenados por delitos de Lesa Humanidad, los 121 nietos recuperados, y los más de 30 Espacios para la Memoria que existen en el país. Festejemos el pueblo movilizado y en la calle, que día a día le pone freno a la miseria planificada. Y no nos olvidemos que incluso en momentos muchos más adversos a los que vivimos, nuestras Madres y Abuelas lograron que lo imposible sólo tardara un poco más.