Luego de participar de una misa por la reciente canonización del cura José Gabriel Brochero y encabezar luna reunión del gabinete nacional en Córdoba, Mauricio Macri reclamó a los trabajadores “que no se opongan a la necesidad de progresar porque queda mucho por hacer“.
No es un pedido a los agroexportadores ni al sector financiero que son hasta el momento los grandes favorecidos por el modelo macrista. El gobierno de los CEOs quiere que pongan el hombro los trabajadores que sólo tienen eso, la fuerza del trabajo.
En una año que ya se sienten los despidos del sector público y privado, que se estima una inflación del 40 por ciento y están presionando para que los obreros discutan salarios con el 20 por ciento como techo.
El objetivo está explícito: salarios más bajos y una desocupación más alta para el ingreso del capital especulativo.

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Fuente José Rubén Sentis