Por acá

-¿Dónde se conectarían una recesión que no cede y un blanqueo que pinta potente?, le preguntó Clarín a un consultor que asesora a bancos y empresas de primera línea.
-Respuesta: “No hay ninguna conexión, sino un divorcio cada vez más evidente entre la actividad financiera puramente especulativa y la economía real. Entre dos fuerzas ya antagónicas”.
-Y avanza con la explicación: “Lo que abunda son los brotes financieros, como la lluvia de bonos de la deuda, las altas tasas de interés que el Central paga por las Lebac y los dólares que van y vienen en busca de oportunidades. Mientras, siguen ausentes el consumo, el empleo y la producción, o sea, todo lo que le pone sal de la economía”.

Eso. 

Fuente: José Ruben Sentis