Al sargento primero Carlos Julio Franco y al cabo primero Ariel Hernán Caro les encargaron un operativo el 30 de julio. Debían intervenir en la esquina de las calles Ramón Falcón y José León Suárez , en Liniers por una denuncia por venta de drogas. Pero lejos de detener a la dealer -según la acusación- le sacaron la plata de la recaudación y los “papelitos” que tenía para comercializar como tarifa para dejarla libre. Fueron pasados a disponibilidad y podrían recibir condenas de hasta por lo menos seis años de prisión.