El Gobierno de Macri desplazó a la Directora del INDEC, Graciela Bevacqua, quien había sido nombrada y repuesta en su cargo por el PRO hace apenas dos meses.

Por todo motivo, adujeron en la resolución que la “limitó en sus funciones” que “la gestión de la aludida funcionaria no ha dado respuesta satisfactoria a los requerimientos específicos, en orden a precisar el proceso de reordenamiento funcional y operativo a su cargo, así como al establecimiento de plazos razonables para la elaboración de los referidos índices, con la garantía de confiabilidad que requieren…

¿Será por eso que los funcionarios del gobierno dejan trascender en los medios que “están arrepentidos de haberla convocado”?
Todesca, titular del organismo, quien será recordado como el autor de un apagón estadístico sin precedentes en la historia argentina, estuvo hace unos días, precisamente el 14 de enero, brindando una conferencia de prensa junto con Bevacqua. En la misma, ambos comunicaron la suspensión del calendario de difusión de los indicadores y justificaron despidos en el organismo basados en la declaración de emergencia estadística.
En la conferencia, afirmaron que no habría una medición oficial hasta junio de 2016 y que mientras tanto, se iban a utilizar como referencia las mediciones de los entes estadísticos de la ciudad de Buenos Aires y la provincia de San Luis. 
Como la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires informó que en Enero de 2016 los precios subieron un 4,1 % , aún más que en Diciembre de 2015 cuando después de los anuncios de Macri  los precios subieron un 3,9 %,  al gobierno del PRO se le terminó la vocación de transparencia, porque si se confeccionaba un método de medición riguroso, la inflación de estos dos meses arrojaría un resultado aún mayor que el estruendoso 8% que muestra el índice confeccionado por la Dirección porteña; organismo al que Rodriguez Larreta conminó a diluir los números que arrojaban las mediciones. Lo mismo ocurrirá a futuro, con variables que muestran una proyección de la inflación alarmante. 
¿Y si Macri prueba despidiendo a los Directores de estadísticas de la ciudad de Buenos Aires y de la provincia de San Luis ? 
Aunque lo que necesitan urgente es un hábil maquillador. En una de esas, así se consigue parar la espiral inflacionaria que Macri desató con la devaluación de más del 50%, mientras sigue esperando las inversiones que no llegan, las liquidaciones de cereales que siguen en manos de las cerealeras, y el regreso de los dólares que los bancos fugan gracias a la liberación de los encajes.

Fuente NestorNautas